ROPA PARA EL BEBÉ

Cuna o moisés.
Las barandas son la contención del bebé; deben ser seguras y los barrotes deben tener la altura que tiene un niño de un año parado sobre el colchón (60 cm.). De esa manera, cuando se pare, no caerá. La distancia entre las barandas debe impedir que el bebé pase la cabeza, o sea, no ser más de 6 cm. Cuando las barandas laterales no son fijas, deben tener un mecanismo seguro que sólo pueda ser manipulado por los adultos.
El barniz o pintura no debe ser tóxico, ya que los niños inspeccionan con la boca.
Silla para el auto (hasta los 6 meses usa una sillita – canasto y luego una sillita).
Cajonera o roperito para guardar su ropa.
Bolso y cambiador para las salidas.
Bañera: debe tener un tamaño adecuado al bebé, ser de material plástico, resistente a su peso, de fácil limpieza, práctica de guardar, con bordes redondeados y fondo no resbaladizo.
Cochecito de bebé: debe estar fabricado con materiales resistentes y con ruedas preferiblemente anchas. Debe ser fácil de maniobrar y girar, pero, al mismo tiempo, estable, liviano y fácil de transportar y plegar. Es importante que tenga freno de seguridad y cinturón. Debe permitir variar la posición y su tamaño debe ser adecuado para el bebé y acompañar su crecimiento. También es conveniente que tenga capota para proteger del sol y protector para la lluvia (se compra aparte). Es necesario verificar que la barra tenga una altura cómoda para empujarlo.

El colchón debe ser cómodo, pero no muy blando, para que el bebé pueda respirar bien si está boca abajo, es decir, que no le obstruya la nariz ni la boca. Por esta misma razón se aconseja que no se use almohada hasta la edad aproximada de 2 años.
No debe existir separación entre el colchón y la cuna, pues el bebé podría pasar la mano y quedarle atrapada.

  • 4 sábanas para la cuna, preferentemente de algodón.
  • 2 mantas para cubrirlo.
  • 2 rebozos.
  • 6 pañales de tela: resultan prácticos cuando el bebé vomita y también para colocarlos en la cama debajo de la carita del bebé.
  • 2 toallas con capucha, preferiblemente de algodón.
  • Algodón.
  • Alcohol rectificado.
  • Gasas estériles.
  • Crema hipoalergénica para la zona del pañal .
  • Crema hidratante hipoalergénica para el cuerpo.
  • Jabón neutro, sin perfume ni colorantes. Puede ser de glicerina.
  • Shampoo para niños, suave, que no irrite los ojos.
  • Toallita de tela para la higiene y baño o esponja de baño.
  • Peine y/o cepillo para el pelo, mejor si es de seda.
  • Toallitas húmedas (sin alcohol) para limpiarlo fuera de la casa.
  • 80 pañales descartables (calcular de 10 a 12 pañales diarios).
  • Tijeras especiales (para cortar las uñas del bebé y evitar que se rasguñe la cara) o limas para bebé.
  • 2 mamaderas con chupete, en caso que sea necesario darle algún complemento de lactancia.
  • Cepillo para lavar las mamaderas.

A continuación se detallan algunos aspectos a tener en cuenta al momento de comprar la ropa del bebé.

MATERIALES: Las prendas deben ser suaves y con buen poder de absorción. La piel del bebé es muy sensible y para evitar cualquier tipo de reacción alérgica se recomienda utilizar ropa de fibras naturales, es decir, algodón o hilo, especialmente en aquellas prendas que están en contacto directo con el cuerpo del bebé. Estas prendas interiores deben ser de color blanco, para evitar que la piel del bebé entre en contacto con las anilinas presentes en la ropa de color.

COMODIDAD: Conviene elegir prendas que sean fáciles de poner y que, además, permitan cambiar los pañales rápidamente. Es mejor evitar la ropa que se pone por la cabeza o, de lo contrario, asegurarse de que la misma tenga varios broches en el cuello para su fácil colocación. También deben ser cómodas de usar; si tienen elásticos, que no ajusten demasiado. Las costuras deben estar bien terminadas y si las etiquetas son muy grandes se deben recortar.

LAVADO: Las prendas deben ser de fácil lavado, para poder cambiar al bebé con frecuencia. Al principio, conviene lavar a mano, utilizando jabón neutro para evitar alergias, y tener la precaución de realizar un enjuague profundo para que no queden restos de jabón.

ABRIGO: Durante las primeras semanas el bebé será muy sensible al frío y a los cambios de temperatura. Por este motivo, aunque nazca en verano, hay que prever algo de abrigo. Se debe tener también precaución con respecto al calor excesivo, pues, además de las erupciones producidas por la transpiración, puede provocar deshidratación.
DISEÑO SIMPLE: Teniendo en cuenta la seguridad y comodidad del bebé es mejor evitar ropas con muchos adornos, cintas, cordones, cierres o botones. En el caso de los botones, repasar el hilo para evitar que se desprendan y el bebé pueda tragarlos. La cantidad de prendas variará de acuerdo con las preferencias individuales y la frecuencia con que se planifica realizar el lavado. De todas formas, se plantean algunas sugerencias en el siguiente cuadro:

  • Body o camiseta de algodón 6
  • Peleles de algodón 6
  • Enteritos de algodón, hilo o lana 4
  • Saquitos de lana o hilo 3
  • Pijamas 3
  • Medias de algodón 6
  • Body o camiseta de algodón 6
  • Peleles de algodón 6
  • Enteritos de algodón, hilo o lana 4
  • Saquitos de lana o hilo 3
  • Pijamas 3
  • Medias de algodón 6
  • Escarpines 3
  • Camperita de lana o algodón 2
  • Baberos 4
  • Gorro de lana o algodón (según la estación) 2
  • Guantes o mitones (invierno) 1
  • Sombrero para cubrir del sol (verano) 2